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La Asombrosa Fórmula del Éxito: Como Alcanzar y Sobrepasar Todas tus Metas Personales y Empresariales — ¡SIEMPRE!

   


 

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Por Alejandro Pagliari


HAY QUIENES DICEN QUE EL SER HUMANO ES COMO UN MISIL — siempre buscando alcanzar una meta. Podrá desviarse de su curso momentáneamente, pero luego lo retoma hasta lograr su objetivo.

Para llegar al blanco el misil sigue una fórmula matemática. Ahora bien, ¿no sería estupendo que nosotros también tuviéramos una fórmula para alcanzar nuestras metas? ¿Saber que si seguimos esa fórmula paso a paso, lograremos lo que queremos — siempre? Estoy seguro que te alegrará saber que esa fórmula existe. Filósofos, millonarios y gente poderosa en todas partes del mundo — la conocen y utilizan constantemente.

Solamente el verla escrita, o el escucharla por primera vez, tiene el poder de cambiar el curso de la vida de quienes la descubren. ¿Y cual es esta fórmula tan excepcional, mágica y misteriosa? Aquí está, en toda su fascinante y asombrosa simpleza: Desear + Aprender + Hacer = Éxito

Es simple, clara y, sobre todo, efectiva. Es uno de los pilares de la prosperidad en todas sus formas: riqueza material, salud y felicidad. Y para aplicarla apropiadamente, debes realmente entender cada parte por separado...


Desear

Esta es la parte principal de la fórmula. Todo comienza con desear tanto lograr tu objetivo, que los obstáculos no importan — literalmente. La mayoría de la gente piensa que desean algo “con todas sus fuerzas,” pero confrontados con el primer obstáculo, bajan los brazos sin oponer ninguna resistencia.

Lo que le sucede a un sin fin de personas, es que han olvidado los sueños de su infancia y los han cambiado por metas más “reales.” Y sin embargo, todo logro ha empezado como un sueño casi imposible. Esta es la historia de la raza humana.

El tener un sueño que nos impulsa y un deseo incontrolable y arrollador de triunfar, es lo que nos hará encontrar el camino a nuestras metas.

Por favor no cometas el grave error de pensar que para alcanzar la cima del éxito, no vas a tener que vencer obstáculos y superar contratiempos. Es mas, estoy seguro que cuando empezaste tu empresa algunos de tus amigos y familiares te dijeron que estabas loco. Aún así el deseo de tener tu propio negocio fue mayor que las burlas de los que te rodeaban. ¿Sabes cuanta gente quiere empezar su propia empresa pero se quedan por el camino? Miles. Millones.

Los empresarios somos “inteligentemente” obstinados. A veces somos sordos a los problemas, estamos tan enfocados en nuestras metas, que simplemente ajustamos nuestro curso y obtenemos lo que queremos.

Pero solamente desear algo no es suficiente, para triunfar necesitamos desarrollar nuevas habilidades...


Aprender

Esta parte es fundamental. Ya que si deseamos alcanzar una meta pero no sabemos como llegar a ella, solo obtendremos frustración.

Recuerda que el éxito continuamente deja claves. ¿Te haz dado cuenta que la gran mayoría de las cosas que quieres hacer, alguien ya las hizo antes exitosamente? Para alcanzar el mismo objetivo, simplemente debes aprender paso a paso lo que estas personas hicieron — y repetirlo. Y la mejor forma de aprender es a través de libros, seminarios y Mentores — gente que ya ha alcanzado exitosamente la que es ahora tu meta y está dispuesta a compartir contigo el secreto de su éxito.

Todos deberíamos usar mentores para mejorar nuestras habilidades. Lo importante es como elegimos a este mentor. Primero, para ahorrar tiempo (y dinero) elige al mejor mentor (experto en su área) que puedas pagar. En general, cuanto mejor sea, más caro cobrará. Pero lo que pagas extra por alguien que sepa enseñarte correctamente como lograr tu objetivo, es siempre más barato que empezar todo de vuelta porque lo aprendido no funciona.

Hace unos meses fui a un seminario en Hawai que costaba US$ 10.000 por persona más el hotel y los vuelos. Pagué unos catorce mil dólares americanos para obtener esa información. En apenas 6 meses la transformé en US$ 168.000. Como te das cuenta el precio del seminario resultó ser una ganga. Sin embargo, en ocasiones he pagado tan solo US$ 5 que resultaron ser una pérdida total de dinero, ya que la información adquirida no cumplió su función. En este caso US$ 5 fueron muy caros. “Lo barato sale caro” es un dicho que todos deberíamos recordar.

Otra cosa fundamental al elegir tu mentor: escoge a alguien que aplica (o aplicó en algún momento) para si mismo lo que te recomienda hacer. Hay muchos expertos que solo “regurgitan” la información que han leído en un par de libros de texto, pero nunca han practicado lo que predican.

¿Ahora... con tanta información alrededor nuestro, cuáles son las cosas que debemos estudiar primero?

Bueno, todo depende de lo que quieras lograr. Pero asumiendo que como la mayoría de los seres humanos quieras prosperidad, salud y atraer gente especial a tu vida, una de las primeras cosas que debes hacer es aprender a comunicarte correctamente con otras personas y contigo mismo.

Verás, hay dos tipos de comunicación: interna y externa.

Comunicación interna es cuando nos hablamos a nosotros mismos — “¿Qué traje me voy a poner hoy?, “¿A qué hora tenía que ir a buscar a Sebastián?”, etc.

Este tipo de comunicación es muy importante. La gente que triunfa se dice a si misma cosas como, “Ya falta poco, lo vas a lograr”, “Hoy es un buen día. Me siento saludable y con energía”, “No he fallado, solo aprendí que de esta manera no lo puedo hacer. Voy a probar otras formas hasta que logre lo que quiero.”

En cambio, la gente a la que “todo le sale mal,” se dice estas cosas, “¿Porqué soy tan estúpido? Siempre estoy cometiendo errores”, “Estoy seguro que cuando hable se van a reír de mi”, “Con mi suerte nunca me pasa nada bueno.”

Una Ley Universal es que tus pensamientos se manifiestan en la vida real. Si estás pensando siempre lo peor, tu propia mente va a buscar formas de darte lo que “le estás pidiendo.” Por ejemplo, si te preguntas, “¿Por qué siempre hago estos errores?” tu mente va a buscar una lista de todas las cosas que has hecho mal y te las hará recordar a modo de respuesta a tu pregunta.

Una buena forma de resolver esta situación, es hacerte mejores preguntas. Como por ejemplo, “¿Qué es lo que debo hacer para efectuar esta tarea efectivamente?” Tu mente también te dará la respuesta a esto, que probablemente, era lo que querías en primer lugar.

Al final del artículo te recomendaré un libro que te ayudará a convertir automáticamente estos conceptos en hábitos sólidos.

Comunicación externa, es cuando nos comunicamos con otras personas.

Mi recomendación es que aprendas todo lo que puedas acerca de esta área. Si sabes persuadir éticamente a otras personas, de forma que tanto tú como ellos se vean beneficiados — nunca serás pobre.

No importa cual sea tu situación presente, esta habilidad te sacará adelante. Siempre habrá gente dispuesta a pagarte generosamente para hacer uso de tus facultades.

Verás, en definitiva, toda transacción se realiza entre dos seres humanos — no importa cuantas computadoras o intermediarios haya en el camino. Y las personas que triunfan a menudo, son las que en forma escrita, oral (e incluso visual) logran transmitir su “visión” a la otra persona. Este es un tema tan primordial que dedicaré muchos fascículos de Éxito Empresarial a analizarlo en profundidad.

Saber comunicarse eficazmente con otras personas es la habilidad principal que conduce al camino del éxito... — Alejandro Pagliari

Lo importante es que tú ya tienes todos los recursos que necesitas para aprender las habilidades requeridas para triunfar. Y esta historia de Milton Erickson nos muestra como...

“La verdad es que aprendemos tantas cosas a nivel consciente y luego olvidamos lo que aprendemos, simplemente usamos la nueva habilidad.

“Verás, yo tuve una gran ventaja sobre los demás. Sufría de Polio, y estaba totalmente paralizado, y la inflamación era tan grande que tenía también una parálisis sensorial. Podía mover los ojos y mi audición estaba intacta.

“Llegué a sentirme muy solo acostado en la cama, incapaz de mover cualquier cosa que no fueran mis ojos. Estaba confinado en una granja con siete hermanas, un hermano, mis padres y una enfermera. ¿Y cómo podría entretenerme?

“Empecé a observar a la gente y a mi entorno. Pronto aprendí que mis hermanas podían decir ‘no’ cuando en realidad querían decir ‘si.’ Y podían también decir ‘si’ queriendo decir ‘no’ al mismo tiempo. Podían ofrecer una manzana a otra hermana y luego retenerla. Y comencé a estudiar el lenguaje no verbal y el lenguaje corporal.

“Tenía una hermanita bebé que había comenzado a aprender a gatear. YO iba a tener que aprender a pararme y a caminar. Y puedes imaginar la intensidad con la cual observé a mi hermanita mientras progresaba del gateo a aprender a pararse. Y tú no sabes como aprendiste a pararte. Ni siquiera sabes como caminaste. Puedes pensar que eres capaz de caminar seis cuadras en línea recta — sin tráfico peatonal o vehicular. ¡No sabes que no podrías caminar en línea recta a paso constante!

“No sabes lo que haces cuando caminas. No sabes como aprendiste a pararte. Aprendiste estirando una mano hasta alcanzar un soporte e irguiéndote. Esto produjo presión en tus manos — y, por accidente, descubriste que podías poner peso en tus pies. Lo cual es algo muy complicado porque tus rodillas se doblaban — y, cuando tus rodillas lograban quedarse derechas, tu cadera se torcía.

“Luego se te cruzaron los pies. Y no podías pararte porque tanto tus rodillas como tu cadera no se sostenían. Tus pies estaban cruzados — y pronto aprendiste que tenías que separar los pies — y te enderezas, y tu trabajo es aprender a mantener tus rodillas derechas — una a la vez, y tan pronto como aprendes eso, debes aprender como dirigir tu atención para que la cadera se mantenga derecha.

“¡Luego descubriste que debías aprender a prestar atención para mantener tu cadera y tus rodillas derechas a la vez y mantener los pies separados! Ahora finalmente te pudiste parar teniendo tus pies separados, apoyándote en tus manos.

“Luego vino la lección en tres etapas...

“Distribuyes tu peso en una mano y tus dos pies, la mano izquierda no te está dando apoyo para nada. Trabajo honestamente duro — permitiéndote aprender a pararte derecho, tu cadera derecha, tus rodillas en línea, tus pies separados, la mano derecha presionando hacia abajo firmemente.

“A continuación descubres como alterar el balance de tu cuerpo. Alteras el balance de tu cuerpo girando tu cabeza, girando tu cuerpo. Debes aprender a coordinar todas las alteraciones del balance de tu cuerpo cuando mueves tu mano, tu cabeza, tu hombro, tu cuerpo — y luego debes aprenderlo todo una vez más con la otra mano.

“Después sigue el trabajo terriblemente duro de aprender a tener las dos manos arriba y moverlas en todas direcciones y a depender de las dos sólidas bases de tus pies, ampliamente separados. Y manteniendo tu cadera derecha — tus rodillas derechas y manteniendo la atención de tu mente tan dividida como para poder atender a tus rodillas, tu cadera, tu brazo izquierdo, tu brazo derecho, tu cabeza, tu cuerpo. Y finalmente, cuando tuviste suficiente habilidad, intentaste balancearte en un pie. ¡Esa fue una tarea sumamente ardua!

¿Cómo sostuviste tu cuerpo entero manteniendo tu cadera derecha, tus rodillas en línea y sintiendo el movimiento de tus manos, el movimiento de tu cabeza, el movimiento de tu cuerpo? ¡Y luego pusiste un pie adelante y alteraste el centro de gravedad de tu cuerpo! ¡Tus rodillas se doblaron — y estás sentado! Te levantaste nuevamente e intentaste una vez más. Finalmente aprendiste a mover un pie hacia adelante y dar un paso y pareció estar bien. Entonces lo repetiste — se sintió tan bien. ¡Luego el tercer paso — con el mismo pie — y te caíste! Te llevó un buen tiempo alternar derecho izquierdo, derecho izquierdo, derecho izquierdo. Ahora podías mover tus brazos, girar tu cabeza, mirar a derecha e izquierda, y caminar al mismo tiempo, sin nunca tener que prestar atención a mantener tus rodillas derechas, tu cadera derecha.”

Apuesto a que no recordabas que había sido así de laborioso aprender a caminar. Sin embargo lo lograste. Adelante, date una palmada en el hombro — ¡la mereces!

¿Te das cuenta que si lograste hacer todo esto... lo que puedes aprender es ilimitado?

Cualquiera sean las habilidades que necesites para triunfar, es posible aprenderlas. Solo tienes que encontrar una fuente probada de conocimiento, observar atentamente y luego aplicar lo aprendido...


Hacer

La última clave que corona y completa la fórmula. Si deseamos algo con toda nuestra alma, corazón y mente... si también sabemos como lograrlo... pero no hacemos nada al respecto... entonces nada pasa.

Llevar a cabo nuestros proyectos, es lo que nos separa de los “lectores” — gente que acumula información pero con el conocimiento adquirido no hace absolutamente nada.

Verás, uno de los conceptos más importantes que he aprendido es el de la “acumulación de los errores de juicio.” La mayoría de las personas cometen estos errores diariamente. Por ejemplo, todos sabemos que para mantener nuestros dientes sanos debemos cepillarlos tres veces al día. Durante la semana, con el apuro diario, muchas veces no cepillamos nuestros dientes después del almuerzo. Nada muy serio. Nuestro cuerpo puede soportarlo sin problemas. Ahora, ¿qué pasa cuando no hacemos lo que sabemos debemos hacer... y, repetidamente, dejamos de cepillarnos los dientes? La acumulación de las repetidas omisiones es lo que trae problemas.

Otras personas en cambio, diariamente llevan a cabo los pasos necesarios para triunfar. De la misma forma, leer diez páginas de un libro de marketing el día de hoy, no causará grandes cambios en las ganancias de tu empresa. Leer 10 páginas todos los días, es lo que al cabo de un tiempo te proveerá con los conocimientos para crear transformaciones sustanciales.

Hacer también significa tomar ventaja de todas las oportunidades que se te presentan, cuando se presentan. Indecisión puede causarnos dificultades y demoras en lograr nuestros objetivos. Como dice el dicho popular, “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.”

Planeando tu futuro...

Graba la fórmula del éxito en tu mente. Elige metas que te entusiasmen, dignas de ti. Analiza que cosas debes aprender para lograr tu propósito — y apréndelas. Ahora lleva a cabo con entusiasmo las acciones necesarias para alcanzar tu objetivo. Si sigues estos simples pasos — siempre triunfarás.

Es que al final, para alcanzar nuestras metas debemos hacer como el misil. Una vez seleccionada la meta, debemos enfocarnos con la precisión de un láser, y corregir los errores de curso hasta que logremos nuestro objetivo...

Deseándote un próspero día se despide tu amigo,

Alejandro

P.D. Hay un libro que te quiero recomendar que leas inmediatamente — Pensar en GRANDE: La Magia del Éxito por David Joseph Schwartz. Un amigo hizo US$ 500.000 en 20 minutos después de haber leído solamente los cuatro primeros capítulos. Algún día te contaré la historia completa. Por ahora haz clic aquí para averiguar más sobre este fascinante libro.


 

 

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